Hecho a mano, el arte de llenar el mundo de colores

El despertador taladra el día a las 7 de la mañana, un café aligera los ojos a las 8, para las 9 te sabes de memoria las placas del coche de enfrente pues llevas casi una hora en el tráfico, son las 9:15, ya llegaste tarde al trabajo, junta a las 10, papeles, papeles, perdón archivos de Word, archivos de Word -en estos tiempos en que los niños aprenden a teclear @ antes que a escribir su nombre, las hojas de papel están en peligro de extinción-, hora de comer, reunión en la Roma, de regreso a la oficina, son las 6 de la tarde y otra vez en el coche memorizas los espectaculares del periférico… ¿qué tendría de especial este día?, la verdad nada sino fuera porque en mi visita a la olvidada y recientemente reencontrada Colonia Roma, específicamente el parque Luis Cabrera, un microbus llamó mi atención. Para sorpresa de mis lectores, no fue porque me cerrara el paso –estaba estacionado- sino por los metros de estambre de colores con los que estaba forrado. Amarillo, azul, morado, rosa, rojo, naranja… este vehículo que no discriminaba colores tenía como toque final una pequeña etiqueta con dos misteriosas palabras en ella: knitta please.
La historia detrás de la etiqueta involucra a cientos de personas de diferentes nacionalidades que literalmente van tejiendo por el mundo. Hace cuatro años Magda Sayeg, la fundadora, se encontraba trabajando en su tienda de ropa en Houston y desde la ventana veía las calles grises y el acero frío que combinaban con la decoración de su tienda de ropa igualmente neutra. En un arranque de rebeldía decidió tejer la manija de su puerta con estambre rosa (Ok, no fue un acto exageradamente rebelde pero sí original). Ante el entusiasmo de sus clientes, tiempo después tejió el poste de afuera y con la ayuda de muchas personas y sus piezas de costura sin terminar, decoró botellas, postes, monumentos en Paris, Nueva York, Canadá, China… y hace unos meses, un microbus en la Ciudad de México.
Ante la crisis, la inseguridad, las epidemías y ese rasocinio contemporáneo que poco a poco nos convence de que los problema son más grandes que las soluciones; este colectivo nos demuestra que las mejores cosas de la vida son simplemente simples. Basta con llenar de colores los objetos para voltear la perspectiva y dejar de ver oscura la realidad.
¿Quieres más información? Knittaplease.com
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